De nuevo aquí... frente a la pantalla. La verdad es, que cuando entro, todos mis pensamientos se me hacen agua... y se escurren.. no sé dónde van a parar, pero mis propósitos se esfuman. Ultimamente no estoy muy centrada, y quizá, porque pretendo darle a este blog un caracter serio, a veces creo que me voy a pasar, que voy de marisabidilla (yo misma me autocritico), y entonces me doy cuenta que no soy tan así... vamos, tan seria. Que me gusta ver la vida como algo que se va haciendo continuamente y los propósitos, salvo que sean importantes, hay que dejarlos reposar, porque siempre sale alguna otra cosa, que te impide realizarlos cuando tenías previsto. En fin, que mejor vivir sin atosigarse, pero es que realmente me gustaría hacer tantas cosas... y el tiempo es tan finito... vamos, que me voy dejando algunas por el camino. Siempre llama algun amig@ que quieres ver, o un familiar que te pide algo, o un recado que puedes hacer a un conocido o vecino, total que siempre me falta un rato para algo que tenía previsto. Luego, cuando llega la noche lo echo en falta, pero hay tambien otro proceso, muy íntimo, que me da satisfacción... como si hubiera hecho lo debido, ...que me aporta tranquilidad de conciencia: Lo hecho, ya está hecho, y en ello veo a veces la mano divina que me lleva por dónde toca... vamos que lo que tu crees que son revueltas, resulta ser el mejor atajo para llegar al Servicio. Sí.. con mayúsculas, porque el corazón te lleva por sitios que la razón a veces no entiende... y estoy llegando a la conclusión de que por algo será.
Como ejemplo, justo el ultimo día, en clase de yoga, teníamos que definir un propósito para el nuevo Año, y ya ves, no sabía que decir, y eso que me he propuesto no faltar (al yoga), y realizar alguna meditación. Pues bien, me parecía tan bonito todo lo que decían, que me sumé al propósito general, y es que, está claro que todo ello implica crecer, y ningun@ somos ya niñ@s.
Bien, seguiré aprendiendo, que de eso se trata: la vida no sólo es un ir y venir, en el trayecto nos encontramos, y en cada encuentro (o desencuentro) salta una chispa que enciende la mente, te hace reir y confiar, pero a veces... rompe los corazones... de esto hablaré algun día.
viernes, 2 de enero de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario